Juegos olÃmpicos
vicentmarco agosto 6th, 2008
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Disfruto como un niño cada 4 años cuando llegan los juegos olÃmpicos, con sus medallas, sus horarios intempestivos, con sus anécdotas, con sus decepciones y sorpresas. Para un enamorado del deporte como yo, unas olimpiadas son como un banquete interminable para un glotón, como un mar de oro para un avaro o como unas vacaciones interminables para un perezoso. Y resulta que no soy el único que disfruta de las olimpiadas, somos muchos los que nos despertamos tarde, nos acostamos más tarde todavÃa, y sentimos como nuestros los triunfos y las derrotas.Â
Resulta que detrás de la magia de las olimpiadas siempre hay muchas sombras, como designaciones realizadas por intereses económicos o polÃticos, atletas sospechosos, jueces parciales… Pero hay muchÃsimas luces como la difusión de valores “olÃmpicos”, el reconocimiento del esfuerzo a los deportistas de deportes minoritarios, el buen ambiente que se crea en cada rincón de la ciudad que acoge los juegos, la marea de voluntarios que comparten minutos con sus Ãdolos, o esas mascotas inolvidables (cada año más feas) que se empeñan en sacar por la tele cada minuto… Bueno esto último no, pero en definitiva que me molan los juegos.
Otra cosa es discutir si China estaba lista, si en PekÃn hay polución, si los derechos humanos se los pasan por el forro, o si el régimen y la censura son compatibles con el espÃritu olÃmpico. Pues cierto es que desde una mentalidad occidental, que es la que tenemos, y la cual nos hace creernos los reyes del mambo, pues no esta bien. Pero como el pensamiento oriental es prácticamente mayoritario en este planeta, pues hay que dar por bueno barco, y aceptar China como a animal de compañÃa.
Asà que dejando de lado las rencillas, y esperando con ansiedad las competiciones, pronostico 24 medallas para los españoles. Olé. Récord total y mundial. Mañana publico la lista y a ver si acierto alguna… Buenas olimpiadas.
 PD. Perdón por la horterada de foto, pero no me he podido resistir.
Ahora ya estoy de vuelta al curro… Y no tengo tiempo de playas, piscinas o sucedáneos, sólo vivo para trabajar y ver muebles y más muebles. Es tan difÃcil elegir un sofá, que deberÃan hacer cursillos para no perderse en los grandes almacenes de chaise longs. Si hasta ahora elegir corbata me parecÃa una tarea harto complicada, a partir de hoy elegir sofá pasa al número 1 de las elecciones difÃciles. Sirva como ejemplo el siguiente fragmento de una conversación en cualquier tienda de sofás.


Últimamente me ha dado por nadar (sin guardar la ropa) para hacer un poco de deporte. Es curioso pero las piscinas públicas son un universo propio, con su propia fauna, su moda especial, y muchas caracterÃsticas exclusivas que tienen sus incondicionales y detractores. Para empezar en la piscina la gente te mira como en un examen para azafata, especialmente en las piscinas donde hay gimnasio. Evalúan si vas depilado, tu tripita, el tipo de bañador que usas, y como vas de músculo. También se fijan mucho en la poca ropa que se lleva, es importante que el bañador no sea demasiado largo, que el gorro sea negro o que tenga alguna bandera, y nada de bikinis.