Receta de la sangría
vicentmarco May 20th, 2008

Como hace mucho tiempo que ya no hago sangría, y para que no caiga en el olvido mi receta especial de la sangría Erasmus, hoy voy a desvelar el secreto…
AVISO IMPORTANTE: Hay que tener en cuenta que la sangría de Vicent, es peligrosa, crea parejas con mucha facilidad (por tanto también destruye otras), y si se abusa de ella sus efectos secundarios serán vómitos, cagalera, y mareos. Así que bebe con moderación.
1.-Ingredientes alcohólicos: vino de tetrabrick, el más barato; vermouth rojo y vermouth blanco (Martini pero de marca desconocida); ginebra baratilla, vodka y ron (siempre alcoholes blancos). Se puede eliminar alguno de los tres últimos ingredientes, o sustituir por Cointreau, pero NUNCA se le puede añadir Whisky, Baileys, Peche, licor de manzana o de otra fruta, Pacharán, Coñac…
2.-Ingredientes sin alcohol: bebida gaseosa de naranja, y bebida gaseosa de limón, (Fanta pero de la barata), en caso de no haber bebidas gaseosas de sabores, servirá con la típica gaseosa neutra. Azúcar, y fruta. La fruta es importante, ya no se puede poner cualquier cosa, si le añades uva, plátano, piña o manzana… La sangría será una porquería. Hay que ceñirse a los cítricos, naranja, mandarina y limón son perfectos. Además la familia de los melocotones y las nectarinas no pueden faltar en una buena sangría. Excepcionalmente puede haber fresas, o mangos en la sangría, pero lo recomendable es ceñirse al tridente melocotón, naranja, limón.
Elaboración: como vamos a organizar una fiesta y tenemos muchos invitados, utilizamos un cubo o recipiente similar con un gran cucharón para servirse. Empezamos con un vaso de azúcar en el fondo, al cual le añadimos un par de litros de vino, y un par de vasos de alcohol (medio de cada tipo de vermouth y uno con el ron, el vodka y la ginebra) si te gusta que esté más fuerte, doblas la dosis de alcohol y punto. A esta mezcla alcohólica le añadimos la fruta que puede estar compuesta por dos naranjas, dos limones y dos melocones, bien cortaditos en trozos pequeños. Dejamos reposar la mezcla alcohólica con la fruta en la nevera un par de horas. Antes de la fiesta le añadimos un litro de refresco gaseoso al limón, y un litro del refresco gaseoso a la naranja, así como abundante hielo, y ya tenemos nuestros 5 litros de Sangría lista para emborrachar al personal.
Las medidas estándar son por tanto, un litro de vino, uno de “gaseosas”, un vaso de alcohol, tres piezas de fruta, medio vaso de azúcar, 6 cubitos.
Obviamente la sangría se puede corregir si sale poco dulce añadiendo azúcar, y añadiendo vino si es muy dulce. También se puede hacer más fuerte añadiendo más alcohol o más suave añadiendo más gaseosa, pero eso ya va a gusto de cada cual.
Bueno, espero que alguien me cuente sus experiencias con la sangría, y que al menos no quede en el olvido esta receta que tantos buenos ratos me ha dado alrededor del mundo.

Decir que el fútbol es un deporte es una trivialidad; decir que el fútbol es un negocio es simplificar y generalizar innecesariamente; decir que el fútbol es política es un atrevimiento; y decir que el fútbol es el opio del pueblo es exagerado.
Imagínate por un momento que eres un separador de libros. Yo me imagino el que uso desde hace años, uno metálico y con una pestaña que se engancha en la parte superior de las hojas; pero cada uno que se imagine el suyo. Piensa por un momento que estás a punto de empezar un libro, pero que sólo puedes leer dos páginas cada noche, y nunca el final. Imagina que pasas cada 15 días de un libro a otro, y siempre con el mismo esquema de lectura, dos páginas diferentes cada vez. Hay noches que no lees nada nuevo, otras noches saltas 100 páginas de golpe, y otras te quedas esperando un nuevo destino en la soledad de la mesita.
El dinero y no el amor.
¿Sabías que el agua caduca? Pues yo también, pero me ha sorprendido que caduque tan pronto. En dos o tres años después de embotellada, y siempre según el embotellador, el agua de la botella ya está caducada, o ese eufemismo de consumir preferentemente, vamos ¡Que caduca antes el agua que el vino! (no, no sirve de excusa para llegar borracho a casa, lo he comprobado).
Llevo unos días callado, sin mucho que decir. Y no será porque no se puede hablar de los nombramientos ministeriales, de las revueltas tibetanas y el boicot a los juegos olímpicos, de las vacas locas, del nuevo disco de REM, de la situación del Valencia, de la ausencia de Lost, de los trasvases, de las elecciones en Italia… Pero no tengo ganas, me parece que me estoy resignando.
“Que curioso, yo llamo enfermedad a lo que tu llamas vicio”. Así me respondió el ex-jugador de waterpolo Pedro “Toto” García, cuando le pregunté como hacía para compaginar la actividad deportiva, con la vida nocturna y los vicios.
Está pero que muy complicado eso de poner nombres a los hijos. Y no lo digo porque esté embarazado ni yo, ni mi novia, ni mi madre… Aunque si es cierto que tengo 5 primas segundas en estado, y por eso voy a permitirme el lujo de proponer unos cuantos nombres que en el futuro van a dar que hablar, nombres poco ortodoxos, arriesgados quizá, pero preciosos. Nombres que no te conducen a pensar en alguien que conoces que se llama así, ya que todos conocemos a varios Franciscos o Marías, y asociamos el nombre a una persona en concreto, así que hay que innovar. Basta ya de nombres típicos como Carlos o Carmen, basta de nombres compuestos como José Francisco o Ana Isabel, ¡Demos una oportunidad a la innovación!