Tortilla agridulce
vicentmarco June 16th, 2008

Como la salsa de los chinos.
Así salgo a veces del trabajo, con la sensación de que he currado mucho y bien, a pesar de las adversidades, y de que el trabajo no luce tanto como uno quisiera. Es esa sensación agridulce que te viene después de hacer una cena, tal vez una tortilla de patatas, te ha salido preciosa, de foto, en su punto, las patatas deliciosas, pero… Alguien sugiere que le falta sal. Sabes que te lo has currado, sabes que ha salido bien, pero no sólo podría salir mejor, sino que has trabajado para ello.
Así que aprendes, corriges, y te das cuenta de que a la siguiente le has cogido el punto de sal, y sale mejor con el mismo esfuerzo. Al final llegará un día en el que sin esforzarte harás tortilla siempre buena, como algunas madres o como todas las abuelas. Pero hasta que llega ese día muchas veces te despistas, unas por ir de “sobrado” y querer darle la vuelta en el aire, otras por no prestar atención a procedimientos mil veces repetidos, otras por prisa… A tu lado ves como otros cocinan bien sin esfuerzo, y te preguntas como lo harán, pero también ves quien tortilla tras tortilla sigue cometiendo los mismos errores.
Pero sin duda lo peor no es que salga sosa o salada, ni que se te queme un poco o se quede cruda, lo peor llega cuando nadie de los que comen te hace comentario alguno sobre como está. Da por supuesto que haces tú la tortilla, que te sale bien, y no se molesta ni en criticarla, ni en elogiarla, por lo que llegas a un punto, en el que hacer tortillas se puede convertir en una rutina donde te estancas. En ese momento necesitas autocrítica, porque de lo contrario, las tortillas sólo pueden ir a peor.
Oye, me ha encantado la fábula de los huevos y las tortillas. Además es que se ajusta a la profesión como anillo al dedo.
Esperemos seguir haciendo buenas tortillas.
Tu eres buen ‘tortillero’. Pero aún te quedan muchas tortillas para mejorar el método. Ningún cocinero (aunque nazca entre fogones) aspira a los cinco tenedores con sus primeras recetas. Y créeme, nadie cocina bien sin esfuerzo.
Da muchísima rabia cuando haces algo con todo tu esfuerzo y alguien saca un pero ínfimo y a veces que ni siquiera está basado en la verdad, y te hunde todo el trabajo…
Amén
Siempre es positivo que alguien te saque los peros e imperfecciones. Siempre que a uno no le pueda el orgullo, la fatuidad y el ensimismamiento, claro. En definitiva, hay que saber aprovechar esas criticas para MEJORAR. Aunque también es cierto que l@s hay que nacen sabiendo un huevo u ovario…