Atletismo
vicentmarco May 27th, 2008
Debe de ser uno de los deportes más duros que existen, entrenar mañana y tarde para luego dar 8 vueltas a una pista de atletismo es ilógico, y ahí es donde reside su belleza. Un deporte en el que “el segundo es el primero que pierde” donde sólo se valoran las medallas y no el esfuerzo ni la participación. Un esfuerzo diario que en el mejor de los casos te hace ganar décimas o centímetros, y que supone tener que renunciar a muchas cosas. Y un deporte donde has de conocer tu cuerpo al milímetro y en el que los cuerpos de según que razas juegan con ventaja. Y aun así un precioso deporte de superación, de lucha, de remontadas imposibles, de errores, de táctica, de codazos, de riesgo, de presión y de emoción.
Este fin de semana tuve la suerte de presenciar una competición atlética, y pese a la lluvia y el viento, la competición nunca defrauda. Entre las participantes (yo iba a ver la competición femenina) grandes atletas internacionales como Hasna Benhassi, Lebedeva, Naide Gomes, Guschina, Tirlea, Josephine Onya, Abeylegesse, Tiffany Williams, Claretti… Y las mejores nacionales como la cántabra Ruth Beitia (posible medallista en Pekín), la superclase catalana Rosa Morató (finalista en Osaka), Josefine Onya (firme aspirante al metal olímpico), o la valenciana Dolores Checa que hizo una gran marca en el 3000. Destaco a estas atletas por sus marcas y resultados, pero absolutamente todas tienen un gran mérito, desde la que se programa las vacaciones en función de las pruebas, hasta la que vive sola lejos de su casa para estar con su entrenador de confianza. Es una vida de carne, pasta, arroz y ensalada, una vida de entrenamientos bajo la lluvia y desplazamientos de hotel en hotel. Una vida que se organiza para llegar en la mejor forma a las competiciones importantes (olimpiadas, mundiales, europeos…) las que siguen los medios, las que otorgan las becas, las que hacen que tus vecinos se interesen por ti.
Y es que lo más duro de todo esto es la soledad. Aunque haya competiciones por de clubes o de selecciones, aunque entrenes con más gente, al final el éxito o el fracaso es tuyo. Y como la mayoría de la gente no entiende mucho de esto, cuando llega el momento en el que has acabado octava en los 3000 obstáculos de un mundial, en vez de felicitarte por haber sido finalista, en vez de alegrarse porque eres la octava mejor del mundo, en vez de destacar que una española le planta cara a keniatas, rusas y etíopes, se quedan con un número, el 8, y te dicen “que te ha pasado que no has ganado”. Eso cuando después de estudiar tu dieta para llegar con la menos grasa posible a la competición no te dicen “hay que flaca que estás, a ver si comes un poco más”, o peor aún “te estás poniendo demasiado fuerte“.
En fin que los atletas tienen mi más sincera admiración, ojala algunos futbolistas aprendieran un poco de disciplina, de amabilidad, de humildad y de humanidad de los atletas.
Interesante reflexión, pero me gustó mas aquel post de atletismo en el que hablabas de las atletas más bellas…

Estás en todo José, ¡A veces hay que ponerse serio!
Hola Vicent:
Ya te dije q iba a entrar no? pues para q veas q si me he acordado.
Me ha encantado tu post y creo q muchas atletas nos sentimos muy identificado con el.
Muchas gracias y a ver si vienes mas a cubrir mas competiciones con nosotras.
Eso si….ya sabes q yo eso de hablar con el micro no se me da muy bien jejejje(lo mio son titulares)
Besos
Cuánta razón tienes… al final, el esfuerzo y su resultado es cosa propia, pero no cabe duda que nos gusta reflejar nuestro éxito en los demás…