Speechless
vicentmarco April 14th, 2008
Llevo unos días callado, sin mucho que decir. Y no será porque no se puede hablar de los nombramientos ministeriales, de las revueltas tibetanas y el boicot a los juegos olímpicos, de las vacas locas, del nuevo disco de REM, de la situación del Valencia, de la ausencia de Lost, de los trasvases, de las elecciones en Italia… Pero no tengo ganas, me parece que me estoy resignando.
No se como funciona esto, pero un día dejas de reírte de los que beben Coca Cola light, te ves buscando el mejor diferencial del Euribor para afrontar la compra de una casa, te planteas si no será buena idea eso de las cremas de cuidado facial masculinas, evitas locales que antes frecuentabas, tienes 5 bodas a la vista, las rodillas se quejan después de jugar a basket… En definitiva, te haces mayor. Igual será por el efecto repetido de las malas noticias, igual por el compromiso, igual es la rutina, igual el cambio climático, pero estoy un poco “desficioso”, se ha instalado la desazón en mi noche valenciana. Mañana seguramente se me habrá pasado, y vuelvo a ser tan positivo como siempre, pero queda un poso, eso que algunos llaman madurar. ¿Madurar es ser más realista, más negativo?, ¿Tal vez sea tener menos fe, resignarse?, ¿Igual madurar es perder la inocencia?, ¿O tener más kilos, arrugas y canas? No lo sé, pero siento que estoy madurando, si es que se puede sentir eso, y siento que todavía me resisto a ello.
Veo como maduran las personas de mi alrededor, cada vez más ariscas, más negativas, más tristes, desconfiadas, más resentidas, decaídas; y me contagio de su melancolía, me aflige su desconsuelo. Madurar debería ser otra cosa. Cuando eres un niño piensas que madurar es poder hacer lo que te da la gana; nada más lejos de la realidad, madurar conlleva una responsabilidad que precisamente consigue que te conviertas en una máquina más del sistema, que reduce tu poder de decisión al vehículo, las vacaciones y poco más.
Debe ser la crisis económica, que cuando viene se junta con su amiga el miedo, su colega el paro y su prima la inflación, para montar una fiesta de números rojos a final de mes, que hace que la gente esté tan taciturna. O es eso o es el sistema, que nos encadena. A ver si la selección gana la Eurocopa y al menos el “circo” nos hace olvidar la ausencia de “pan”.
¡ay mare, estamos mareaos! Eso o la astenia primaveral.
BC
PD: Lo del VCF no tiene nombre.
Eso debe de ser…
Estaremos pendiente de lo que hace el Valencia esta noche. A ver si tiran a koeman ya o esperan a mañana.
Estoy con lo de la astenia. A mi lo que me pasa es que no tengo nada de tiempo y al final del día lo último que me apetece es dedicarle tiempo a los demás…
Reconec tots els simptomes dels que parles, Vicent, a mi de vegades m’agradaria començar a correr i no parar, perquè moltes coses d’esta edat adulta no son cap llibertat, sino el camí cap a la constatació que després d’esta vida segurament no hi ha res, i nosaltres ací encabotats a fer merits per a no se sap ben bé què. Sense temps per respirar, corrent darrere la carrota que el sistema ens fica davant del nas. Tots corrent, a una velocitat formidable, fins que algú pregunta..però on anem, companys?
Sobre el que deies de la pèrdua de la innocència, és quelcom comú al gènere humà, el que passa és que hi ha gent que la perd abans i gent que la perd després, fins i tot hi ha gent que la conserva amagada en un racó del seu cor tota sa vida. Jo tracte de fer-ho, i quan els taurons i l’estrés venen per mi, aleshores escolte una cançó que em transforma en adolescent de nou:
http://uk.youtube.com/watch?v=9xm3qnh1sck
Per cert, retornant al tema de la innocència, fora bo de deixar ací unes paraules del gran Josep Pla:
“Hi ha dies que invento qualsevol pretext per parlar amb la gent que vaig trobant. Els miro els ulls. És una mica difícil. És l’última cosa que la gent es deixa mirar. M’esborrona de veure l’escassa quantitat de persones que conserven en la mirada algun rastre d’il·lusió i de poesia –de la il·lusió i de la poesia dels disset anys. De la majoria dels ulls, se n’ha esbravat tot esclat per les coses inconcretes i gracioses, gratuïtes, fascinadores, incertes, apassionants. Les mirades són dures o mòrbides o falses, però totalment arrasades. Són mirades purament mecàniques, desproveïdes de sorpresa, d’aventura, d’imponderable.”
Gràcies Joan pel teu comentari, quant et dediques a aportar i no a incendiar, eres un crack!