Aída
vicentmarco January 31st, 2008

Os imagináis que la serie Aída, se rodara en EE.UU… Es difícil pensar que la sociedad americana esté preparada para humor tan social, pero últimamente las series allí son mucho menos recatadas. Cierto es que no llegan a nuestro nivel, porque aquí son capaces de ponerle a una serie “Sin tetas no hay paraíso”, impensable creo yo en cualquier otro lugar del mundo (menos en los países nórdicos tal vez). Así pues vamos a jugar a hacer nuestro propio casting de Aída.
¿Qué actriz podría hacer de chacha ex-alcohólica? Yo había pensado en Rosie O’Donnell para el papel principal, pero si la queremos más joven también podemos ofrecer a Joan Cusack el puesto.
Y ¿Para el papel de hermano tonto ex-drogadicto? Pues mi Luisma sería Steve Buscemi, pero si es un poco viejo algún actor más jovencito tipo Owen Wilson que no tiene nada que ver con Luisma, pero mi impresión es que haría bien de tontito.
El Papel de tendero sensiblón y cornudo, es muy complicado, Chema para mi sería un tal Ron Howard.
Para Eugenia, la madre, he estado buscando actrices mayores pero no encuentro muchas que cumplan los requisitos en cuanto a talla y apetito, finalmente me quedaría con Shirley MacLaine.
Para el papel de Mauricio Colmenero, el fachorro del barrio, me imagino al alma mater de los Soprano, a James Gandolfini pero con bigote.
Los papeles infantiles son más complicados pero con la hija de Aída lo tengo claro, la Lore es Kirsten Dust.
Y para finalizar la mejor amiga de Aída, Paz. Parece fácil encontrar actriz porque pechugona hay mucha, pero es complicado buscar una que haga creíble su papel de prostituta sin parecerlo. Salma Hayek o la misma Penélope Cruz lo harían bien, pero las opciones son múltiples.
En fin espero vuestras particulares aportaciones a este post, y si alguien conoce a un Fidel americano, que lo diga, aunque creo que no existe más que uno.
Me encanta que me recomienden libros, me gusta que me dejen libros, y me regalen libros, porque principalmente me encanta leer. Rara vez me acuesto sin haber pasado una hora leyendo (y eso que empiezo a las dos de la mañana la lectura), y más raro aún es que no tenga uno o dos libros en la mesita de noche. No he releído ningún libro, no me gusta volver a leer algo que ya he leído, pero tampoco me gusta dejar a mitad una lectura, por muy mala que sea como la nefasta Rojo Brasil.
El director de la
Estas navidades me han hecho un regalo genial. No puedo decir quien ni porqué, ya que el “modus operandi” en la “adquisición” del mismo, no fue del todo “convencional”. Aun así agradezco de nuevo el regalo y prometo enseñarlo a todos los que visiten mi casa. Ni que decir tiene que muchas veces los regalos que más gustan no son los más caros, ni los más llamativos. Los regalos que más gustan son los que se han hecho pensando en la persona a regalar, hechos con el corazón y no con la cartera. Son esos regalos los cuales el que regala tiene más ilusión por realizar el regalo, que por recibir el suyo. ¿Has recibido algún regalo así?
No me gustan las cosas uniformes.
Deseos y más deseos, promesas y autoengaños, propósitos e intenciones… Todas buenas, todas positivas.
El día que vas a un bar de copas, (es por no decir pub), y te ponen Saturday night… La canción esa del bailecito absurdo de los años 90… Y además ves como sólo se ponen a bailar la coreografía completa cuatro en toda la pista, que resultan ser tus compañeros de juerga…