Radio Marca o Radio Explotación
vicentmarco November 7th, 2007
Parece mentira que un medio de comunicación como el diario Marca y su radio, abusen de esa manera de sus becarios. Es increíble como la radio dirigida por Paco García Caridad puede hacer esa explotación de jóvenes periodistas llenos de ilusión. Para que os hagáis una idea del dinero que mueve Marca, os diré que ahora es parte del grupo RCS MediaGroup, propietaria del El Mundo que pagó 1.100 millones de euros por Recoletos empresa formada por Marca y Expansión. Es el periódico que más vende en España, es líder en su sector y líder con su web, pero en Valencia (por poner un ejemplo) el diario líder, no tiene más que 2 o 3 periodistas contratados y un par de colaboradores, el resto becarios.
Pero el caso de la radio es mucho más significativo, ya que en Valencia son 2 contratados y 3 becarios, sin colaboradores. Por tanto cuando hay que cubrir información de baloncesto, del Levante, del fútbol sala o del rival del Valencia en Champions… pues allí que mandan a sus becarios. Becarios que no cobran, y que lo poco que reciben en concepto de gasolina (porque a los sitios van en su coche, no en taxi) apenas da para gastos de combustible, teléfono y comida. (Entre 100 y 250 euros al mes)
El proceso: vas a Marca ofreciéndote para ser becario, y después de pasar una prueba te “acogen” durante tres meses. Una vez pasado este periodo de formación, sin entrega de certificado, ni carta, ni similar, si lo haces bien te piden que continúes con las mismas condiciones, o incluso haciendo más horas. Es decir trabajar una jornada completa gratis, y si no quieres… Pues buscan a otro becario.
Al final este medio de comunicación que paga verdaderas fortunas a Segurola, García Caridad, Palomar y Castellote entre otros. En cuyas páginas escriben Rajoy o Capello, y cuya redacción tiene grandes profesionales, no es capaz de dignificar la profesión pagando sueldos justos a la gente que empieza. Y consigue que buenos profesionales se vayan a otros medios a ganar más dinero, a ganar algo de dinero. No quiero ni imaginar que uno de estos becarios tenga un accidente trabajando gratis, sin contrato, sin sueldo, sin seguro, sin derechos…
Manipulación, con M mayúscula
La M mayúscula, de color rojo, tosca -quizás como muestra de su literatura-, sobre fondo blanco, trasfondo de todo lo que contiene, a veces de lo que le gustaría contener, y este es el caso.
La M que es letra de arranque de muchas bellas palabras se convirtió, allá por el 38, en la inauguración de un periodo oscuro para una profesión que nació con espíritu noble, osado y afán reivindicativo.
La M, con pretensiones de revelar los éxitos del ser humano, de simbolizar el esfuerzo y la consecución de la victoria, pronto se convirtió en una M a la que le faltaba un Real para ser más papista que el papa o su blanca indumentaria. Hoy les sobran Reales y les falta realidad.
La M que disimulaba como uno más en el kiosko no tardó en permutar a novela de ciencia ficción cuyo único argumento transcurría en una lejana galaxia, dónde el césped se podía convertir en oro y en torres, la incisiva verdad en dulce fantasía y el delito en abominable complacencia.
La M como gozo del lego que necesita escapar de la hipoteca del piso y las letras del coche, aunque sea a lomos de falacias incontroladas y deplorable hipocresía que sin ellos quererlo van ganando más enemigos, incluso entre los que ganan ventaja con tan dantescas falsías.
La M que inaugura la palabra que todo deportista trata de vencer con esfuerzo y afán de superación, hoy ha terminado por convertirse en la M que inaugura la palabra en primera página del catálogo escatológico de pretensiones periodísticas.
La M, dónde hoy tocaba arremeter contra los que siguen compitiendo y animando con vehemencia a pesar de cabildos, presidencias deshonestas y vilipendios varios, se ha encontrado con lo que no podía imaginar, pero merecía hace tiempo. Hoy, algunos de los de la otra acera, los siempre beneficiados, los asiduamente entronizados, se han cansado de pésimas mentiras y han convertido los comentarios del embuste en un repertorio de definiciones al deshonroso acto de manipular en portada.
La M, la M de Manipulación, la M de Mentira, la M de Mácula, la M de Malicioso, la M de Malintencionado, la M de Mordaz, la M de Maleducado, la M de Mierda, la M de MARCA.
Por no hablar de la HONESTIDAD de la “línea editorial”.