Anécdotas
vicentmarco April 10th, 2007
No me gusta que el debate político se quede en la anécdota. Como ciudadanos debemos exigir que se traten los problemas que nos preocupan y no el precio del café. Por cierto, a mi el café no me gusta, aún así, haciendo un esfuerzo y ya que estaba en Milán, pues hace unos días me tomé el tercer café (macchiato) de mi vida. ¿Cómo puede gustar tanto algo tan amargo?. Supongo que pasa como con el tabaco.
Parece que no pero el hecho de no tomar café te convierte en un bicho raro. Cuando te sales un poco, por poco que sea, de la norma, tienes que dar explicaciones. Supongo que es un gesto reflejo, pero gente que me conoce de muchos años sigue ofreciéndome café (hasta mi familia). ¿Tan raro es no tomar café?.
En definitiva, no me puede importar menos el precio del café, y eso que he servido miles, y si la política exterior, el sistema de ayudas a la investigación, las inversiones públicas, el cambio climático y la seguridad ciudadana.
Quisiera comentar algo sobre el trasfondo político de tu artículo, pero es que solo me sale decir… ¿QUE NO TE GUSTA EL CAFÉ???? Lo siento por el arranque, es que soy tan fan del café (especialmente enmascarado y americano al estilo Starbucks…)