Comer en Valencia – CrÃtica gastronómica
vicentmarco abril 22nd, 2010
Siempre se habla de la comida mediterránea y de sus ventajas, y de la Comunitat como un ejemplo de esa comida tan saludable y sabrosa. Se habla de la paella, la fideuá, de los arroces, el “espencat”, nuestras hortalizas, frutas, verduras, la gran variedad de pescados, los patos de la Albufera… Que si los vinos valencianos cada dÃa son mejores, tanto los tintos como los blancos de Alicante y los dulces de Moscatell. Tenemos al que dicen es el mejor pastelero del mundo en nuestra tierra, Paco Torreblanca, a un dos estrellas MichelÃn como Quique Dacosta inventor del cubalibre de foie. Los embutidos de las zonas de interior también son célebres, e incluso los jamones de Teruel por eso de estar tan cerca los hacemos casi nuestros. Hay denominaciones de origen para aburrir, desde las alcachofas, al aceite de oliva, pasando por los turrones o la horchata. La verdad es que en nuestros mercados hay un sinfÃn de posibilidades para hacer cualquier plato que se te ocurra, y todo de buena calidad. PERO
Pero es carÃsimo comer o cenar en nuestra tierra. Y me estoy refiriendo especialmente a las ciudades, a la costa y a los restaurantes en general. Si una ración de paella para llevar te cuesta 3.5 € porqué en cualquier bar “playero” te cuesta 14 €. Entiendo que pagues las vistas al mar, cuando las haya, pero en diciembre pocas turista hay. El tema del precio es mucho más preocupante cuando comparas con otros lugares. En AndalucÃa te puedes hartar en cualquier lugar por la mitad de lo que te costarÃa en Valencia. Además existe un problema de alternativas, tu puedes tapear en el PaÃs Vasco o puedes gastarte 100 € en Arzak. Pero aquà si quieres cenar barato las alternativas no son ni pinchos currados, ni tapas deliciosas, son pizzas para llevar, kebabs, o bravas aceitosas.
Yo siempre he defendido, como buen lugareño, que aquà se come muy bien, pero es cierto que acabo yendo a los 4 o 5 lugares donde se que no me “clavan”, y donde la calidad es óptima. Seguro que hay muchos más, pero también hay un montón de lugares donde vas, comes mal, te cobran carÃsimo y encima son lentos. El problema es que los locales están llenos, da igual que sean lentos, malos o caros, por regla general, se llena todos los viernes y sábados por la noche. Y no sólo en Valencia, en Alicante también te “sablan” con precios de escándalo, y en cualquier restaurante de pueblo que no te hayan recomendado, seguramente corras la misma suerte.
En fin, que me he dado cuenta de que la gente de fuera que me criticaba nuestros bares, tenÃa razón. O te gastas pasta, o comes regular… Es lo que hay.
*Hay muchas excepciones especialmente en menús del mediodÃa, y generalizar no es bueno, pero cuando sales un poco te das cuenta de que lo mismo no es de recibo que aquà cueste el doble.
Queridos reyes magos.
Queridos reyes magos.
Con el cambio climático parece que el otoño es más corto, y que entre el calor y el frÃo sólo hay un par de camisas de entretiempo. Llega el invierno y desaparecen los bronceados naturales (los de mentira algunos los conservan), desaparecen los pantalones cortos, y las camisas escotadas. Pero contrariamente a lo que piensan algunas religiones, al esconder más carne no desaparece el deseo, y no desaparecen los problemas de pareja, los cuernos, los desengaños, ni las roturas.
Este sentimiento de añoranza melancólico que tan bien susurran por las mojadas tierras gallegas, nos ataca sin avisar y sin ánimo de ser fugaz, sino más bien con la cruda intención de permanecer una temporada, o dos.
¿Qué tiempo hará a estas horas en Kuala Lumpur?
El otro dÃa me sorprendió un ejercicio de desinformación, de manipulación y de tergiversación realizado por CQC.